Conferencia en Universitat Ramon Llull

El próximo sábado, a las 18:30 h. J.Mª F. impartirá la conferencia
EL PROBLEMA del ALMA y la PLENITUD HUMANA en el SUPERMERCADO GLOBAL, en el marco del congreso de Terapia y Meditación.
Universitat Ramon Llull, Fac. de Psicología (c/ Cister 34, Barcelona).
Os esperamos.

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La Vanguardia

Respondo a los numerosos comentarios aparecidos en las Redes y a los correos que han llegado a la Fundació J.Mª Fericgla en relación a la entrevista publicada anteayer en la ‘La Contra’ de La Vanguardia:

1) Una entrevista en un periódico es un texto orientativo que no hay que tomar al pie de la letra. Tras una hora y media de conversación, el periodista escoge las palabras pronunciadas por el entrevistado que más le interesan para confeccionar el texto a publicar, que es su interpretación de la conversación. Se pierden numerosos matices y hasta se puede llegar a cambiar el sentido de lo expresado originalmente. Por eso jamás se debe creer completamente ninguna noticia de ningún periódico. Víctor Amela, el amable periodista que me ha entrevistado tres veces en diez años para la interesante sección que lleva, ‘La Contra’, dio el tono a la entrevista que creyó más conveniente. Es su trabajo, interpretar la realidad, y gracias a él muchos leemos ‘La Contra’ de La Vanguardia y nos enteramos de la existencia de personas interesantes. No creo haber pronunciado algunas de las afirmaciones que puso en mi boca, o están fuera de contexto y ha variado el sentido, pero personalmente no puedo menos que sentirme agradecido por haberse interesado por la ayahuasca, por mis libros y por no haber cambiado excesivamente el sentido de mis palabras. No sería elegante desmentir nada de la entrevista publicada, así que, de lo dicho aquí, que cada cual entienda lo que pueda.

2) Efectivamente, utilizo el término ‘fármaco’ para referirme a la ayahuasca y a otros enteógenos o psicótropos. Fármaco procede del griego y se utilizaba -y se usa- para nombrar a las drogas y a los medicamentos (que tienen la misma naturaleza). De ahí que el término ‘Phármakon’ tenía numerosos significados y ha dado pie a múltiples palabras actuales: remedio, veneno, antídoto, droga y hasta receta, pintura y farmacia.

3) Insisto en que el mero hecho de consumir ayahuasca no resuelve nada si no va acompañado de una actitud interior adecuada, de un contexto y guía adecuados, y de cierta capacidad personal para asimilar la experiencia enteógena sin caer en fantasías inmaduras. De la misma manera que conozco numerosísimos casos de personas a las que la mixtura amazónica ha dado fuerza para vivir y le he resultado sanadora, también conozco otros –los mínimos- de malas personas, cínicas y de moralidad dudosa a las que la ayahuasca ha acrecentado su maldad.

4) También insisto en que hay que tener precaución y ser razonablemente críticos a la hora de decidir con quién tomar ayahuasca. No por ir a Perú ni a Brasil, ni por asistir a una sesión llevada por alguien que se decora la cabeza con plumas de papagayo hay ninguna garantía de bondad ni de honestidad. Actualmente existe una red de facinerosos delincuentes que se anuncia por internet como si fuera la red europea de iluminación fácil. Es solo para crédulos. Sé de personas que han trabajo en esta red internacional y que, tras un tiempo, han marchado escandalizados por el negocio sucio que hay detrás: parece que el líder delirante y sus acólitos a veces ni tan solo venden ayahuasca (porque no tienen), poniendo drogas alucinógenas en una mezcla indefinible para que ‘la peña tenga un colofón’ al que revisten con palabras que suenen a verdad y a trascendencia. También, me ha llegado la demanda interpuesta por indígenas y chamanes amazónicos contra esta red, que tiene su sede en España, y contra su fundador, que no es español, por mentir públicamente diciendo que ellos le facilitan su mixtura sagrada y que le han dado permiso para organizar sesiones. En fin, como se suele decir ‘no es oro todo lo que reluce’, pero lo cierto es que si no hubiera oro verdadero no existirían las falsificaciones.

5) Finalmente, os agradezco de corazón la confianza que numerosas personas habéis mostrado pidiéndome que os sane, que ayude a vuestros hijos y demás, pero, pobre de mí, no soy ningún gurú ni ningún chamán en activo, por decirlo de una manera elegante. Tengo una humilde consulta abierta desde la que ofrezco mis servicios de psicoterapeuta y de orientador personal, y en la que no se hace nada ilegal ni ilegítimo, y dirijo el campus Can Benet Vives (por cierto, no se admiten visitas sin reserva previa) donde realizo mis talleres y seminarios, y dónde, en caso de necesidad, alojo pacientes que necesitan alejarse de su contexto habitual y rehacer sus vidas. Pero no es una clínica hospitalaria: es un centro de desarrollo humano por el que pasan unas 4.000 personas al año, donde se intenta llevar un estilo de vida profundamente humano por parte de todos los residentes y personal empleado, y de esto sí me siento orgulloso.
Vuestro,
J.MªF.

La cadena iniciática

La cadena iniciática. Cada eslabón puede ser diferente de los demás en muchos sentidos, pero los une un factor común, interno, que les permite engarzarse en la cadena de transmisión y formar parte de algo mucho mayor que la simple piedra aislada. Desde mi punto de vista, la práctica desaparición de las iniciaciones de verdad es una de las grandes pérdidas del mundo actual. Hablaré de ello en mi próximo libro sobre la dimensión espiritual de los chamanismos.

El matrimonio desde la perspectiva de una escuela de vida

El compromiso matrimonial suele despertar una emoción elevada en los contrayentes y a su alrededor cuando la fuerza que propulsa el compromiso es el amor limpio entre dos personas que deciden reconocerse y unir sus vidas. Es habitual que provoque un nudo en la garganta y en la boca del estómago, y que lleguen a escaparse algunas o muchas lágrimas de los ojos. Es una reacción bastante universal.
Los seres humanos solemos celebrar la unión matrimonial sufragando la celebración con extremada generosidad, gastando y compartiendo los bienes que se han ido acumulando con esfuerzo durante tiempo para este fin y, a menudo, hasta con lo que no se tiene y hay que pedir. Visto desde los ojos materiales, tal vez puede parecer un absurdo derroche de bienes; visto desde los ojos del alma, se percibe que es una forma de celebrar la unidad de algo que está por encima de la tendencia material, que es la victoria de la evolución sobre la regresión, ya que el mundo ordinario nos empuja a la separación, a la competencia, a la individualidad y a la regresión moral.
En cierta ocasión en que le hablé de mi primera novia, mi abuelo, el ebanista que tenía comentarios para casi todo, me dijo: “Si te casas, un día te arrepentirás…”, dejando la afirmación en suspenso, supongo que para que por dentro yo mismo me dijera: “…bien, entonces no voy a casarme nunca”. Y siguió diciendo: “y si no te casas, un día te arrepentirás”. Vaya, acaso ¿haga lo que haga me arrepentiré algún día? No, hay una vía para superar esta antinomia. La vía es siempre la misma: tomar decisiones y asumir las consecuencias. Decidir nos hace crecer, no empuja a evolucionar, incluso aunque con el tiempo la decisión se desvele aparentemente errónea. Aunque sea así, una persona debe aprender de ello, por lo que no está todo perdido como se suele decir. El verdadero error es no aprender de cada suceso, de cada decisión, de cada momento que vivimos.
El objetivo del matrimonio es cumplir con el divino principio de la unidad. Sea cual sea la forma de un matrimonio, es un trato entre dos personas adultas, libres y conscientes que deciden unir sus vidas para crear una nueva unidad que antes no existía, y así es como se revela el principio básico de la evolución, desde la vida multicelular en el planeta hasta la armonía que rige el cosmos. La sagrada unión es sinónimo de evolución, de crecimiento y de inmortalidad.
El ser humano se echa de menos a sí mismo cuando se encuentra solo. Su naturaleza más amplia y verdadera la halla a través de sus relaciones humanas más vastas y más íntimas, y es en este ideal de humanidad unida donde cada persona realiza lo eterno en su vida y lo ilimitado en su amor.
La unidad del matrimonio, como toda otra unidad real, va más allá de una mera idea subjetiva para convertirse es una verdad energética, en una unión de opuestos que se complementan formando algo superior a cada uno de ellos como parte. Sea cual sea el nombre que le demos a esta unidad, sea cual que sea la forma que tenga y sea lo que sea lo que simbolice, la consciencia de esta unidad de un hombre y una mujer es espiritual, lo sabemos, y nuestro esfuerzo por ser sinceros en la unión es nuestra religión.
¿Por qué alegra tanto un matrimonio basado en el amor, de la misma manera que entristece y hasta enfurece cuando se asiste a una unión impuesta por un interés material o por alguna fuerza distinta al amor? ¿Por qué no se acepta de buen grado la unión que es impulsada por el miedo a la soledad, por la mera necesidad sexual, o por el miedo a lo que sea? Creo que la elevada reacción positiva, que la emoción desbordante se debe a que envolver la divina unión humana con una ceremonia pública, el matrimonio, es poner a la vista de todos eso que está oculto, es teñir y dar forma a las esquivas fuerzas invisibles que se buscan para complementarse.
En otro sentido, un matrimonio es un acuerdo entre dos personas que han descubierto que se aman y la pareja ha de ser un espacio de igualdad y de paz. Ambos miembros tienen los mismos derechos y unos deberes equivalentes, no los mismos deberes ya que entonces desaparecería la complementariedad. El hombre —o quien sea que encarne el principio masculino— tiene ciertos deberes, el principal de los cuales es cuidar lo femenino y la vida que conlleva, y tiene ciertos derechos como el de ser seguido por lo femenino. Y la mujer o lo femenino tiene ciertos deberes, como el de seguir al hombre, y tiene ciertos derechos, en especial el de ser cuidada por el hombre para poder dar vida. Al margen de ello, el respeto ha de ser mutuo, impecable, total ya que cuando hay amor no puede haber espacio para lucha por el poder —y solo se pierde el respeto cuando hay lucha por el poder.
Dado que la pareja es la unión de dos personas adultas, implica que lo que suceda en el espacio matrimonial es responsabilidad de ambos, cien por cien responsabilidad de ambos. De los dos depende que reine la armonía, el reconocimiento y la alegría, o que se imponga el desasosiego, la vulgaridad y el menosprecio.
Y dado que formalizar una pareja es un trato entre dos personas adultas y conscientes, de la misma manera en que un día se comprometen a mantener la divina unión entre ellos, pueden deshacer el trato el día que quieran. Y pueden volverlo a pactar y deshacer de nuevo tantas veces como quieran, y hacer pactos diferentes cada vez en su intento de practicar la religión de la honestidad y la valentía de decir la verdad.
Cuando dos personas se unen en matrimonio, se unen dos linajes con las cargas visibles y las cadenas invisibles que arrastra cada linaje, generación tras generación. Y a esto se suma el estado del cielo y el de la Tierra en cada momento dado. Un día resulta que es el clima agobiante, previo a una tormenta que no acaba de descargar, lo que provoca un estado de ánimo oscuro que envuelve la pareja como una nube de mal agüero. Otro día es el suegro que hace un comentario que hiere en lo más profundo a uno de los dos, o a ambos. En otro momento es ella que tiene esos días mensuales en los que las emociones son inestables y provoca alguna situación de innecesaria tensión; o es él que llega al hogar de mal talante por algo que le ha sucedido fuera. Y todo ello se pone frente a frente a través de los ojos carnales y de la mirada elevada de la pareja. Y entonces hay que esforzarse para resolver los problemas diarios que derivan de la vida en común, hay que tomar distancia del malestar y analizarlo con ecuanimidad recordando la divina unión que debe estar por encima de los problemas cotidianos.
Estando con Myriam, he encontrado un espacio de paz en mi vida, un espacio de amor, alegría y respeto, de espiritualidad sencilla y verdadera que ilumina y guía el día a día, de reconocimiento mutuo y de divina complementariedad. Por eso, y por mucho más, nos hemos casado.
Gracias.

Jornades Filosòfiques 2016

INVITACION CICLO DE CONFERENCIAS
Miércoles a las 18:15 h. intervendrá Dr. J.Mª Fericgla.
Entrada libre.

Programa completo:

L’Arts Santa Mònica, el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona i l’Institut Francès de Barcelona us conviden a les Jornades Filosòfiques 2016 sobre El valor de les drogues.
Les substàncies de la societat contemporània que es desenvoluparan a les seves seus del 19 al 21 de setembre de 2016.

Dilluns 19 de setembre / CCCB
18.30 -18.45 h Presentació a càrrec dels comissaris de les jornades Xavier Bassas i Felip Martí-Jufresa.
18.45 -19.30 h Conferència «El plaer i el dolor. Filosofia de les drogues» de Giulia Sissa.
19.30 – 20.30 h Debat amb el públic.

Segona jornada: Substàncies de la modernitat
Dimarts 20 de setembre / Arts Santa Mònica
17.00 – 17.15 h Presentació del volum «Per què treballem?», compendi de les VI Jornades Filosòfiques.
17.15 – 18.15 h Conferència «Dels quinquis a les narcocultures actuals» de la investigadora Amanda Cuesta, i «Què es la droga?» del filòsof Luis-Andrés Bredlow.
18.15 – 19.15 h Conferència «Sense passar-se de la ratlla» del psicòleg social David Pere M. Oró, i «Les drogues: nucli i atractor de tota cultura humana» de l’antropòleg Josep M. Fericgla.
19.15 – 19.30 h Pausa
19.30 – 20.15 h Conferència «La industrialització del plaer» del filòsof Yves Michaud.
20.15 – 21.00 h Debat amb el públic.

Tercera jornada: Els límits de l’experiència
Dimecres 21 de setembre / Institut Francès de Barcelona
19.00 – 21.00 h Projecció d’On the War on drugs, de Tre Borràs i Antoni Llort (2016, 23’) i taula rodona amb els directors, el filòsof Yves Michaud i Energy control (projecte reducció de riscos –ABD).
21.00 h Clausura de les VII Jornades Filosòfiques.